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Artículos, ejercicios y materiales

Una tarea pendiente: los objetivos del milenio. Una webquest

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El año 2015 está a la vuelta de la esquina y tenemos, como humanidad, que tener hecho un trabajo para el que nos comprometimos en el año 2000. La siguiente Webquest que he elaborado nos puede servir para reflexionar sobre el tema y conocerlo más y mejor.

Una tarea pendiente: los objetivos del milenio

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Contra el racismo (2º ESO). I parte

Hoy, día 21 de marzo, celebramos el día internacional contra el racismo. De manera que los dos últimos días de clase antes de las vacaciones los dedicaremos a reflexionar sobre este lacra social que, lejos de solucionarse, parece empeorar.  Da la impresión de que no aprendemos nada.Para empezar vamos a realizar el siguiente ejercicio. En clase hemos visto  un vídeo musical sobre el tema: “Rap contra el racismo”. En él aparecen 14 raperos. Cada uno de ellos lanza un mensaje en contra del racismo. Elige a uno de ellos y escúchale con atención.  Escribe cuál es su mensaje y haz un pequeño comantario.

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Apologia de la educación pública

 

Lo que estamos viviendo estos días en el mundo educativo creo que no se ha vivido jamás. Llevo trece años siendo profesor y algunos más en tareas educativas. Y tengo que decir que tengo la suerte de dedicarme a lo que me gusta. Yo disfruto dando clase, haciendo actividades, excursiones, etc. Yo a esto no lo llamo “vocación”. La “vocación” es una llamada, y esto implica que hay otro que llama. A mí no me ha llamado nadie, pero cuando voy al instituto por la mañana, voy contento e intento todos los días dar clase con una sonrisa. Y para ser sincero, no me cuesta mucho. Tengo multitud de testigos (mis alumnos). He tenido éxitos y fracasos (no puedo determinarlos ya que la educación es cualitativa no cuantitativa) pero siempre intento mejorar y aprender.

Pero lo que estoy viendo y escuchando estos días me están amargando un poco la vida. Empecemos por lo que más me duele. Escuché no hace mucho (el miércoles) un reproche de parte de una persona que debería defender a los que son sus trabajadores. Según esa persona los profesores de secundaria nos quejábamos por trabajar  sólo 20 horas a la semana. En ese momento me vino a la cabeza una sensación muy desagradable de haber perdido el tiempo (no es la primera vez que tengo esa sensación). ¡Como se puede decir eso! ¡Es poco menos que un insulto!

Las horas de preparación, de calificación, de evaluación, de autoevaluación. Horas de reuniones para nada. Días de formación tirados a la basura. Reuniones con padres a cualquier hora para nada. Alguna noche en vela por los problemas que te plantea algún alumno o por algún fallo, el tiempo empleado en sopesar alguna decisión importante para la vida de los alumnos. Todo este tiempo “vaporizado” (creo que esta expresión de Orwell es la más adecuada en este momento).

Mi único consuelo es el saber que hay alumnos,  alumnas padres y compañeros que saben que eso no es así. Que en este trabajo hay mucho tiempo y mucha vida invertida. Sabemos que hay profesores que incluso trabajan menos (atentos este espécimen habita en todos las plantillas y trabajos). Pero los hay (y muchos) que trabajan más y son un ejemplo.

Por desgracia en la sociedad hay mucha gente y más de uno aplaudirá la mentira. Si es así supongo que lo harán por ignorancia. Quizá no han tenido la oportunidad de haber estado con algún profesor o profesora que les haya marcado en su vida. Es triste.

“La obligación del Soberano y del Estado es la de establecer y sostener aquellas instituciones y obras publicas que, aun siendo ventajosas en sumo grado a toda la sociedad, son, no obstante, de tal naturaleza que la utilidad nunca podría recompensar su costo a un individuo o a un corto numero de ellos, y, por lo mismo, no debe esperarse que estos se aventuren a fundarlas ni a mantenerlas. […]” Estas palabras son de Adam Smith (La riqueza de las naciones. Parte III). Siempre he sido un defensor de la educación pública (como de la sanidad pública, a la que debo el que hoy pueda ver). Parece ser que las ideas liberales también. La educación pública ofrece algo que ni en sueños puede ofrecer una “empresa educativa”: calidad, universalidad y una auténtica labor educativa sin manchas de  interés (no solo económico). Los gobiernos no pueden delegar una responsabilidad como la educación (o la sanidad) a empresas “sin ánimo de lucro” (me suena un poco contradictorio) que hacen auditorías a sus profesores y encuestas de satisfacción a los alumnos. El Estado debe garantizar estos míninos, es su gran responsabilidad.

Pero la “opinión pública” dicta sentencia. Y sin conocer, apartan a la escuela pública, la colocan en un segundo escalón sin ningún tipo de criterio. No encuentro explicación.

Creo que el artículo 1 de nuestra Constitución está en serio peligro. No hablo del Estado de Bienestar sino de “Estado social y democrático de derecho”. Si perdemos la educación (en todos sus sentidos) perdemos el rumbo y entonces si nos encontraremos con un problema.

Pero estamos a tiempo. No se preocupen que seguiré dando clase de la misma forma.

 

 

El vicario saboyano.

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Yo también soy 15-M

Si estás de acuerdo, aprópiate del texto y divúlgalo:

Como parte del #15m me declaro una persona pacífica y condeno radicalmente todo tipo de violencia: la de los violentos infiltrados en nuestras manifestaciones, y la del Estado, que ha causado más dolor y heridos. Además, condeno la manipulación mediática que enfatiza la información sesgada, parcial o errónea con el propósito de demonizar a los ciudadanos.

Si me manifiesto en la calle es porque:

  1. Mi participación como ciudadano se ha reducido a votar a listas cerradas cada cuatro años para ver cómo los representantes de los ciudadanos no respetan lo prometido en su programa.
  2. Se hacen leyes a favor de grupos de interés en vez de hacerlas a favor del conjunto de la sociedad.
  3. Se invierten recursos públicos para ayudar a minorías poderosas, y no a quienes están pasando situaciones desesperadas ocasionadas por la especulación financiera.
  4. Los grandes partidos están más preocupados por mantener su poder que por ofrecer soluciones para superar esta crisis histórica.
  5. Está a punto de firmarse un “Pacto del Euro” que consiste fundamentalmente en medidas para reducir la inversión pública en servicios esenciales.
  6. Desde diferentes órganos del estado se ha insultado a los ciudadanos, e incluso se ha justificado el recurso a la violencia contra manifestantes pacíficos.

Como parte del #15m, acepto y respeto la diversidad ideológica del movimiento. Cuando participo en una manifestación no reclamo un régimen o una ideología en concreto, ni un modelo social no democrático, ni la eliminación de los partidos o los parlamentos. Lo que reclamo es una democracia mejor y más humana que, entre otras medidas, necesita urgentemente:

  1. Cambios en la Ley Electoral para permitir una mejor y más directa representación de los ciudadanos en los parlamentos y una mayor participación ciudadana en las decisiones importantes.
  2. Aprobación de una Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública para obligar a la publicación en formatos adecuados y reutilizables de todos los gastos, decisiones y reuniones con grupos de presión por parte de funcionarios y cargos públicos.
  3. Tolerancia cero a la corrupción de candidatos y cargos públicos, y controles ciudadanos para la exigencia de responsabilidad política.
  4. Separación clara, real y efectiva de los poderes del estado.
  5. Control fiscal efectivo de grandes fortunas y operaciones financieras; eliminación de privilegios fiscales a cargos electos.
  6. Políticas encaminadas a solucionar de forma efectiva los problemas hipotecarios y de vivienda.
  7. Servicios públicos de calidad, fundamentalmente salud, justicia y educación.
  8. Eliminación de las leyes que permiten el control administrativo de Internet. La red ha demostrado ser esencial para la libertad de expresión y para responder al peligro de manipulación mediática.

Por todas estas razones volveré a salir pacíficamente a la calle el 19 de junio, #19j.

Si estás de acuerdo, aprópiate del texto y divúlgalo (enlace al documento original)

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